Encapsulado alrededor de un perímetro de 1,374 km2, el Parque Nacional Jaragua es considerado como una de las áreas protegidas de mayor envergadura del Caribe insular por la extensión de 905 km2 de su lozana
demarcación costero-marina.
Es territorio protegido por ser parte de la antigua formación geológica conocida como la Paleoisla del Sur de la Hispaniola. Se piensa que la isla se ha formado por la unión de dos paleoislas que se mantuvieron separadas hasta tiempos geológicos relativamente recientes, algunos 20,000 a 30,000 años atrás, y actuaron como centros de colonización y especiación independientes.
Su peculiaridad es su terreno, formado por terrazas asemejándose a llanos y gigantes coteros marinos.
De clima semi-árido, con una oscilación y marcada variación anual del régimen de precipitación. En el interior del parque se observan una serie de microclimas condicionados por la topografía, hondonadas, farallones, etc.
Compuesto por una vegetación xerófila por su ausencia de aguas. Desconcierta a la lógica humana como el cactus es capaz de coexistir bajo las mismas circunstancias que las broméelas y flores silvestres.
Cubierto por la presencia de Pseudophenix ekmanii, árboles de 4 a 6 pies de altura, donde anidan muchas especies de cotorras de la isla.
Un santuario en materia de biodiversidad y considerada una de las principales reservas de especies endémicas y en peligro de extinción.
Se extiende hasta la porción sur del procurrente de Barahona, incorporando en sus límites marinos a las islas Beata y Alto Velo, así como a los cayos Los Frailes y Piedra Negra. Su límite norte corre paralelo a la carretera que va de Juancho a Cabo Rojo.
Moran dentro del parque doce tipos de asociaciones vegetales terrestres incluyendo playas, costas rocosas, humedales y otras praderas marinas, arrecifes coralinos, cayos e islas. De singular flora y fauna. Único lugar en la isla donde permanece radicada toda especie perteneciente a algunos géneros, como la Ameiva y Uromacer, entre otros.
Característico por ser un importante y relevante hábitat para la conservación in situ de la biodiversidad del Caribe
Habita una amplia variedad de reptiles. Aquí fue descubierto el reptil más pequeño del mundo, el jaragua sphaero (Sphaerodactylus ariasae), de apenas 16 milímetros. Vale la pena mencionar dos especies endémicas de iguanas rocas, la iguana rinoceronte (Cyclura comuta) y la altamente amonestada iguana de Ricord (Cyclura ricord).
Un hábitat de cuantiosas especies de aves nativas, endémicas y migratorias. Se conocen 130 especies, de las cuales 76 son criollas, 10 endémicas y 47 migratorias. Usufructuario de la más extensa población en el Caribe insular de la paloma coronita (Columba leucocephala).
Fondo Paradí queda localizado en una zona de amortiguamiento dentro de este espacio. Demarcación más relevante del Parque, llamada “Bosque Seco de Oviedo”. Este bosque semideciduo posee una vegetación desarrollada y la presencia de epifitas. Cobijo de las aves endémicas de la Hispaniola. Cuantiosas plantas de este bosque sirven de alimento para la fauna local y utilizadas por los comunitarios con fines medicinales. Es utilizado como un lugar experimental para proyectos pilotos en el área de ornitología.
El Parque Nacional Jaragua, con sus copiosos yacimientos arqueológicos de la época pre-hispánica, es el más antiguo datando al 2,590 a.C y corresponde a asentamientos indígenas avanzados. Su máxima expresión es esa de los tainos. Numerosas cuevas preservan en su interior pictografías, petroglifos y otros artefactos de la época.
Cómo llegar
Para llegar al Parque Nacional Jaragua desde la ciudad de Santo Domingo, se toma la carretera Sánchez hacia la ciudad de Barahona, pasando por San Cristóbal (si aborda la carretera 6 de Noviembre no es necesario cruzar por el pueblo de San Cristóbal), pasando los pueblos de Baní, Azua, Cruce de Palo Alto, teniendo luego que tomar la carretera Barahona-Pedernales, hasta avanzar hacia Oviedo.
Antes de atravesar el árido clima que le espera, visite las cuevas Trous Nicolás, uno de los llamados pozos ecológicos de la provincia de Pedernales y consistiendo en un conjunto de tres piscinas naturales, o cenotes, siendo no más que el afloramiento de ríos subterráneos en la zona.
A 15 kilómetros Este del pueblo de Pedernales se encuentran tres pozos de agua dulce singulares por su atractivo turístico ecológico, son impresionantes filtraciones atravesando roca calcáreas asemejando la presencia de trozos de marfil al igual que rocas similares a repisas.
Fuente: gopedernales.travel
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